martes, 21 de octubre de 2014

Boniatos con leche, recetas de siempre




A veces nos complicamos la vida nosotros mismos, buscamos nuevas recetas por google, Pinterest, blogs…. sin darnos cuenta de que las mejores recetas las tenemos ahí mismo. Recetas de toda la vida, con las que has crecido, que nunca te cansas de comer.

Por eso hoy os he querido traer esta receta. 

Con el otoño llegan los boniatos, esas patatas naranjas que están tan buenas y que de ellas te  comes hasta la cascara jajaja y no es broma eh? que en casa cuando los asamos entre las brasas y ceniza siempre nos la comemos, ñammm




En casa siempre los ha hecho mi madre, la de atracones que nos habremos dado en casa con ellos jajaja. En cuanto los sacaba de la olla a un cuenco aun humeando y súper calientes ya estábamos con  cuchara en mano dispuestas a abordar el cuenco mientras, mi madre por detrás…”muchachas dejad que se enfríen que luego os va a doler la barriga” nada, se sopla un poco y punto jajaja y el caso es que fríos están mucho más ricos. 

A sí que os aconsejo que esperéis a que se enfríen por completo antes de comerlos, veréis como me dais la razón.

Ingredientes:           
Boniatos (yo dos uno grande y otro mediano)             
Leche  (la suficiente para cubrir los boniatos)
Azúcar (dos cucharadas o al gusto)

No os pongo cantidades pesadas, si os decidís a probarlos veréis como no es necesario. En casa nunca las pesamos y nunca fallan.
Pelamos los boniatos y troceamos como si fueran para un guiso pero sin cascarlos.
Los ponemos en la olla exprés cubrimos con leche y añadimos el azúcar.



Movemos un poco con una cuchara cerramos la olla, la ponemos al fuego y cuando comience a pitar la dejamos 10 minutos.

Dejamos reposar la olla templar antes de abrirla  y ponemos los boniatos en una fuente.
Y listos!!!


 

 
Dejad que se enfríen u os dolerá la barriguita!!!!

Besos a todos, nos leemos pronto!

PD. Se me pasaba deciros que con esta receta participo en el grupo Reto 52 Weeks



miércoles, 15 de octubre de 2014

Tequeños, pequeñas delicias saladas de queso


Estos pequeñines los preparé para el reto de 52 Weeks un grupo del face al que pertenezco y en el cual cada semana se nos propone un ingrediente o un lugar para elaborar una receta.

Cuando propusieron como lugar Venezuela lo tuve clarísimo, había visto estos Tequeños varias veces y me tenían loquita, ainsss que ganitas de probarlos!!



 
Pero y la receta? Como se preparaban? Entonces me acordé de mi amiga Maily que es de allí a la que le podía pedir la receta. Me aconsejó que utilizara la receta del blog El Gato goloso así que, pa ya que me fui!

Y entonces llegaron las dudas con el queso…. Queso blanco? 

Qué tipo de queso es?

 En mi vida lo había oído…

Entonces May!!!!! que es un sol y que aguantó mi chaparrón a preguntas vía wassap me contó que el queso blanco, es un tipo de queso que hacen allí el cual es perfecto para freír y para hacer estos deditos como también son llamados.

Lo malo es que aquí no se comercializa ese tipo de queso o al menos yo no he encontrado donde comprarlo. Entonces me aconsejó que probara a buscar queso Feta que aunque tiene diferente sabor también se puede freír. Y como por lo visto yo vivo en un pueblo apartado de la mano de Dios y nunca encuentro ningún ingrediente que salga de lo común pues tampoco pude encontrar queso Feta.
Solución… queso provolone! 

Ingredientes:
Queso blanco (yo, provolone)
2 tazas de harina
35g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
½ taza de agua
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
1 cucharadita de levadura en polvo
Aceite para freír

Cortamos el queso en palitos cuadrados como de un centímetro y más o menos unos 5 de largo.
Mezclamos los ingredientes menos la mantequilla y mezclamos hasta obtener una masa compacta que se despegue de las manos. 

Es entonces cuando añadiremos la mantequilla, pero en pequeñas porciones mientras continuamos amasando cuando esté integrada añadimos la siguiente porción y repetimos la operación hasta que terminemos la mantequilla.

Amasamos unos 10 minutos más hasta que la mantequilla se haya incorporado por completo y la masa se vuelva elástica.

Colocamos la masa en un recipiente engrasado ligeramente con aceite y reservamos tapado en el frigorífico una media hora.

Pasado este tiempo estiramos la masa con la ayuda de un rodillo hasta dejarlo mas o menos de unos 3 o 4 milímetros.

Cortamos la masa en tiras de unos 3 cm de ancho y unos 20 cm de largo.

Enrollamos los palitos de queso con esta masa cerrando bien los extremos y freímos en abundante aceite hasta que se doren, los pasamos a un papel absorbente para retirar el exceso de grasa y listos para comer!!!







Notas para las siguientes preparaciones:


  • ·         Aunque con el provolone están buenísimos seguir buscando el queso blanco

  • ·         Intentar sellar de alguna manera la masa para que no se habrá al freírlos y guarden dentro todo el queso


Repetiremos fijo! 

Mil besos para todos
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